El jueves 13 de diciembre de 2018 cogimos el AVE dirección Barcelona, para coger un avión a Múnich. La idea era irnos una semana entera a ver esta importante ciudad alemana.
Día 1: Sobre las 12h cogimos el AVE dirección Barcelona, yo y los mismos 3 amigos que vinieron conmigo al viaje a Mónaco, para ir al aeropuerto de Barcelona a coger un vuelo a Múnich. Sobre las 17h salía el avión, y 2h más tarde aterrizábamos en München.

Allí nos esperaba una amiga mía, que es la que nos iba a hospedar durante toda la semana en su casa. Después de cenar, y una larga (y entretenida) sobremesa, nos echamos a dormir relativamente pronto para poder madrugar al día siguiente.
Día 2: Al día siguiente, tras desayunar, mi amiga nos llevó a ver el Allianz Arena, el estadio del Bayern de Munich (uno de los mejores equipos de Europa).

Después de la visita guiada por el estadio, fuimos a dar una vuelta por el centro de Múnich, y a comer a una de las famosas cervecerías bávaras.
Por la tarde, fuimos a visitar el Museo Alemán, que es el mejor de Alemania. La verdad es que tiene cosas realmente increíbles. Desde una recreación de una antigüa mina de carbón hasta barcos vikingos o algunos de los primeros aeroplanos.

Ya por la tarde noche, quedamos con otros amigos alemanes que conocimos cuando hace años vinimos a esta bonita ciudad. Fue una tarde entretenida y dimos un largo paseo nocturno por la ciudad aunque no llegamos demasiado tarde de vuelta a casa.
Día 3: El 15 de diciembre nos levantamos tarde y nos preparamos para ir a ver un partido de un equipo de tercera división: el SpVgg Unterhaching, porque nos había invitado uno de nuestros viejos amigos. Pero la verdad es que hemos visto partidos de benjamines más entretenidos.

Tras ir a comer en el mismo pueblo del partido, volvimos a la casa de mi amiga para prepararnos a ir a la fiesta de cumpleaños de una de las chicas que conocimos años antes. Tras pasar por una tienda a comprar el regalo, nos dirigimos ya al local. Fue una noche realmente entretenida, y como ya dije en el post del viaje a Mónaco, mejor no cuento lo que paso.
Día 4: Nos levantamos casi a la hora de comer, y después de tomar algo nos fuimos al cine a ver una película. Que la verdad no recuerdo quien fue el tonto de los 4 que acepto la propuesta, probablemente yo, porque como estaba en alemán no entendimos nada.
Cuando volvimos a casa, mi amiga nos propuso ir a patinar un poco sobre hielo con unas amigas suyas e ir más tarde a cenar por ahi. Y eso mismo hicimos. Estos somos nosotros:

Después de cenar, nos invitaron a ir de joda a una famosa discoteca del centro de Múnich, y nosotros, por supuesto, aceptamos. Ninguno recordamos muy bien lo que paso aquella noche, pero estamos seguros de que no tomamos las mejores decisiones, porque nos despertamos cada uno en un sitio diferente, cada cuál más exótico.
Día 5: El 17 de diciembre por la mañana, tras conseguir volver a la casa de mi amiga, intentamos recordar entre todos lo que había pasado la noche anterior, pero la verdad es que no sacamos mucho. Ese día por la tarde nos fuimos a relajar a un spa, con mi amiga y sus amigas, por supuesto.
Día 6: El 18 madrugamos y nuestras amigas alemanas nos dieron una sorpresa. Nos montamos en un tren que creíamos que nos llevaba a un pueblo cercano pero…¡nos llevaba a la ciudad suiza: Salzburgo!

Es una de las ciudades más bonitas en las que hemos estado, pero también de las más extrañas porque no da la sensación de que estés en una ciudad, pero tampoco en un pueblo, es algo extraño.
Aquí tuvimos un pequeño problemilla, porque estábamos en una de las tiendas de la ciudad, pero esta era de collares realmente caros. Y a uno de mis amigos le dio por meterse alguno que otro al bolsillo y cuando le vio la dependienta, se echó a correr. Y el resto de nosotros, como tontos, le seguimos. Y además daba la casualidad de que había una patrulla de policía al lado de la tienda. Entonces, sí, fuimos participes de una persecución por el centro de Salzburgo.
Corrimos 796m a sprint, y los perdimos de vista. Eran ya las 16:50 y nuestro tren de vuelta salía a las 17:00. Así que nos dirigimos al andén sin mirar atrás y nos subimos al tren. Fue una experiencia bastante divertida. Todos nos reímos bastante.
Entre los 4 decidimos regalarles los collares a nuestras amigas alemanas, y los aceptaron sin pensárselo dos veces. Al llegar a Múnich volvimos a casa de mi amiga, y tras una cena realmente entretenida nos echamos a dormir.
Día 7: Al levantarnos, y después de desayunar unas cuantas weisswurst, nos preparamos para ir a ver el BMW Welt y la Torre Olympia, desde la que hay unas maravillosas vistas de la ciudad.

Este era el último día en la ciudad ya, porque al día siguiente nos íbamos, y aprovechando que además era el cumpleaños de uno de mis amigos, nos fuimos a celebrarlo. Quedamos de nuevo con nuestras amigas alemanas y nos fuimos de fiesta por ahi. Fue una de las mejores noches de nuestras vida, los pasamos increíblemente bien.
Día 8: El día 21, sobre las 6 de la mañana volvimos todos a la casa de mi amiga para coger nuestras cosas y coger el tren al aeropuerto. Nos acompañaron todas hasta allí, y tras una emotiva despedida nos montamos en el avión sobre las 9h para volver a nuestra Españita.
A las 12h cogimos el AVE de vuelta a Zaragoza, y a la hora de comer llegamos todos a mi casa. Comos os podéis imaginar nos echamos a dormir y no nos depertamos ya hasta el 22 por la mañana.
Ha sido el mejor viaje de nuestra vida, y sin duda el más entretenido. Y como prometimos a nuestras amigas alemanas, lo repetiremos pronto.








Despues de verlo nos fuimos al hotel a dormir y luego nos fuimos a cenar a un restaurante muy famoso en Tokio donde comimos genial.
Esa es la estatua de Tokio.
El Palacio imperial fue súper impactante y mucho más grande de lo que parecía por fuera y de lo que parece en fotos, la visita guiada nos aburrió mucho aunque era interesante estábamos pendientes de no llegar tarde al vuelo que salia alas 23 y la visita empezaba a las 18.
